Presentación

Alas blancas

Me crecieron unas alas,
blancas, grandes, bonitas
muy bonitas.

Cuando me dí cuenta
de que ahí estaban conmigo,
quise probarlo.

Y me la pegué,
pero no la torta por no saber,
por no haber aprendido a volar.

Me dí tal hostión,
que pude ver
que no eran mías, no.

No me correspondían,
no tenían que estar ahí.
Tenía que vovler a como antes.

Pero primero cortarme,
tenía que cortarme las alas.
Es difícil, duelen, y llevan su tiempo...

Unas alas tan grandes
y bonitas,
tan blancas...

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Escape

Encontré este video que me recuerda una gran realidad de mí. Tan sólo quería compartirlo por si alguien ha pasado por lo mismo.

Escape (2012)


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Que le den al amor

Le pueden dar por culo al corazón, le pueden dar por culo a la razón y me pueden dar por culo a mí, por dejar que esto pasara. Mala pata la mía ser tan idealista con el amor y chorradas varias, estoy hasta los huevos de que me guste quien no debería, primero por no tenerla al alcance y segundo por ser gran amiga y no una cualquiera.

Es tanto lo que valoro la amistad y tanto lo que me destroza estropearla, que da igual que quiera intentarlo, da igual lo que la quiera, da igual lo convencido que esté de que hay que arriesgar, es tan grande el riesgo a terminar yo fatal, que no puedo intentarlo, tan solo puedo callar.

Pero si callo jamás cambiaré las cosas, Y desde luego no cambiará entonces la idea de que no puedo competir. Llora, llora, que no te has cansado lo suficiente para cambiar. Llora, porque es lo único que puedes hacer ahora. Llora porque eres cobarde, y todo seguirá igual hasta que lo cambies.

Cambiar las cosas, encontrar a alguien, dejar de ser cobarde... nada de eso merecerá la pena si estropeo la amistad. Y ni siquiera sé si eso cambiará algo para mí. Coger el riesgo, y decírselo, aún sabiendo la respuesta, para ni siquiera saber si me servirá de algo, si de verdad se eliminarán mis pensamientos como creo que pasará al contarlo. ¿Tanto riesgo para nada?

A tomar por culo el corazón, a tomar por culo la razón. Quiero contárselo, tan sólo eso, no intentarlo tan siquiera, pero no quiero hacer daño. Mucho tiempo atrás tenía mi juramento, y por mucho tiempo lo mantuve, aunque llegaba a ser inhumanamente estricto y me permití dejarlo.

Pero parece ser mejor cumplirlo, y callar por siempre el tema, matar esa parte de mi corazón y hacer real el "no me importa estar solo". Porque de verdad no me asusta terminar solo por triste que parezca. Por muy joven que apareciera el juramento, y por muy estricto y desproporcionado que parezca, es el mejor con el que me he encontrado, el más adecuado para mí.

Solo queda una pregunta: ¿abrazaré de nuevo al juramento? ¿o probaré primero? para terminar igualmente con el juramento. Que estoy cansado ya.

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Me gustaría que supieras

Me gustaría contarte algo, no sé si alguna vez te lo conté.

Sabes que eres importante para mí y que haría prácticamente cualquier cosa por ti, ¿verdad?

¿Sabes porqué eres tan importante para mi?

Cuando te ví, enseguida me llamaste la atención, me atrajiste, pero pensé que nunca lograría acercarme a ti porque no querrías saber absolutamente nada de mí. Y tenía en esos momentos una sola cosa en mente, y no era los estudios precisamente.

Era: o encuentras a alguien, o tu vida acaba aquí.

Se nota que encontré a alguien, ¿no? Llevaba 8 años de tales desgracias, que me tiré los ocho años queriendo suicidarme y no tengo muy claro porque. Bueno, si, por Él. 8 años en lo que parecía que la gente me consideraba raro y alguien unítul, que no valía para nada y no le interesaba a nadie.

Por supuesto, fuera apoyos, amigos y todo con esa mentalidad.

No puedo acordarme de lo que pasó. Tampoco lo voy a intentar mucho. Superar algo, es poder recordarlo sin que te duela. Lo intenté varias veces y no he sido capaz. Aquello era un caos de soledad y dolor, y día y noche pensaba en el suicidio y lloraba, y no era capaz de encontrar el porqué pasaba, qué había hecho mal, qué podía hacer para cambiarlo...

Cuando llegué a las clases, estaba harto y ya no aguantaba un día más. Le perdía a Él, que en realidad estaba ya casi perdido, y sin él, ya no me quedaba nada para vivir, asi que dí una última oportunidad. O encontraba a alguien, o todo se había acabado. Y mi única duda era de qué forma. Si desde la montaña que tantas veces escalábamos él y yo, o llevándome a unos cuantos de la clase.

Te vi y me atrajiste, y me pareciste lo más inaccesible ese día, y todos los siguientes. Y al filo de la muerte, ahí estabas a mi lado.

Te debo mi vida, de forma literal, y te quier, hasta el punto de que no puedo imaginarme que pueda querer a alguien más de lo que te quiero a tí. Tan sencillo como estar a tu lado, y mi malestar y problemas, sencillamente vuelan.

Tan solo quería que lo supieras, tan sólo quería contarlo. Excepto él, nadie conoce mi historia. Si nos ponemos tiquismiquis, una conoce esta parte y alguna cosina más, otra, conoce el sufrimiento que pasé pero no lo que pasó, y la última, conoce parte de la historia y parte del sufrimiento.

Pero nadie conoce la historia, ni siquiera yo, y a veces apetece contarla, por quitármela de encima, por poder superarlo algún día.

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Buscándole...

No me funciona. Entre las cosas que recuerdo, son las grandes charlas con él, con y sin palabras. Ya podía pasar cualquier cosa, que ahí estaba él, cuando todo empezó a ir mal, y todo el mundo se iba, él se quedaba.

Él era todo lo que tenía, y a él le contaba todo, igual que todo me contaba él. Compartía conmigo sus lágrimas y sentimiento, al igual que yo le confiaba mis propias lágrimas, y mis más profundos secretos.

Con él no había secretos, no había dudas. Él era mi amigo, más que amigo, era parte de mí, y seguro estoy de que yo lo era para él y en ningún momento dudé en que me acompañáría a todos los lados donde yo fuera. Vivía por él, y él vivía por mi, si yo me iba, él también, si él se iba, yo con él.

En las desgracias es donde aparecen los amigos, y sobradas ocasiones demostramos una amistad fuera de lo común. Hasta que nos perdimos. Y la distancia se impuso. Sigo siendo fiel a la amistad, seguiría dándolo todo por él. Pero ya no está. Y tan solo callé. Ya no había nada de qué hablar, no había nadie con quien hablar y tan solo callé.

Y no hago más que buscarle. Estoy acostumbrado a callar y no contar nada, pero no lo estoy a guardarlo todo para mí, no estoy acostumbrado a estar solo, sin nadie. Y sin embargo, sólo no estoy, faltaría más faltarle el respeto a quien me dió vida.

pero le sigo buscando, cada persona, cada amigo, busco en él a ÉL, y en cada amigo que veo, no le encuentro. Lo he intentado, he probado a traerle de nuevo a mi lado, he probado a hablar con la gente, he probado a callar, he probado olvidarle. Y no funciona.

Veo imposible una amistad como la suya, y da igual con quie hable, tan solo le busco a él. Le echo de menos y no soy capaz de tapar ni rellenar el agujero que dejó. Me siento incompleto, sin mi otra mitad. Y no puedo hablar. Hablo como si callara, hablo, como si le esperara a él. No sé que hacer con esto de dentro. No funciona...

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Pensamientos truncados

Suicidio
Con esta palabra pasan dos cosas, no reconocen su auténtica importancia y se rien, o lo reconocen y se asustan.
Por desgracia, la situación más común es la primera, y he podido ver vidas truncadas de esa manera. Lo peor de todo, es la cantidad de vidas amenazadas por el suicidio que nadie ve, y quienes lo ven, no hacen nada pensando que ya lo superarán y no llegarán a tan extrema decisión...


Como muchos de los que quieren suicidarse, yo soy de quienes quieren suicidarse, pero que no lo hará, o eso espero.

Me siento mal y hasta culpable que la idea ronde por mi cabeza y la guarde como una posible opción a tomar. ¿Porqué? porque tengo en mi corazón a valiosas personas por las que vivir y a quienes no les he contado nada, porque mis problemas no son mayores de los problemas de los demás, porque tengo momentos felices que no aprovecho como los demás...


¿Acaso soy débil?¿Soy tan idiota como para revolcarme en los peores momentos y olvidar los buenos? es que no hay otra explicación, ¿tan débil soy? No soy nadie... un debilucho es lo que soy, un debilucho y un cobarde.

Tengo grandes cosas en mi vida y ni las miro, ya está bien. Hubo una vez, un tiempo en que tenía verdaderos problemas, y a nadie conmigo. Tenía auténticos motivos para el suicidio, y aunque tardé, tomé la acción de mi mano, y lo cambié todo. Logré salir de la situación, gané todo lo que ahora tengo y superé el suicidio.


Y ahora haciendo el tonto.






Hace tiempo que perdí mis lágrimas, al principio porque no me quedaban ya, y luego, porque desaparecieron.

Llevo tiempo en el que tengo ratos en los que me apetece llorar y dar puñetazos, descargar mi rabia y frustación. A ratos la felicidad se me antoja difícil y caprichosa, y muy sensible a las verdades y la realidad.

Casi hubiera preferido que me llamaran inútil, tanto decirme de ser el mejor, no lo soy, y es difícil mantenerse a la expectativa.

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Zurcidos del corazón

Cuando estás deprimido, puedes notar cómo tu voluntad desaparece y dependiendo del daño que consciente o inconscientemente te han hecho, o de los pensamientos que crucen tu mente, también puedes notar cómo el corazón se hace añicos... otra vez.

Trato otra vez de recoger todos los trozos, mientras pienso cómo arreglarlo esta vez, ojalá encuentre algún día el pegamento definitivo, o una buena aguja e hilo, o quizás sea el tipo de zurcido, o puede que sea un poco de celo lo necesario...

Ya he probado varias cosas, y cada vez que fracasa algún intento, noto cómo las esperanzas puestas en él, se desvanecen como el remedio puesto, y una vez más, me doy cuenta del estado en el que estoy.


Ya me da miedo y todo volver a probar, a este paso ya no habrá trozos ni para recoger, mucho menos para arreglar, pero aún así tengo que seguir intentándolo, sino, terminaría por perder las razones de vivir, y sin ellos, la muerte es irremediable, aunque no quiero que pase ni lo uno ni lo otro...

Una vez más, maldita sea esta ciudad... quién me mandaría a mí trasladarme... y de todos los pueblos que había, tenía que haber parado en el peor... donde no pueden dejármelo más difícil para poder cambiar...


He visto muchas escenas, muchos libros, donde la gente aferrada al pasado es infeliz, y alguien les ayuda, que bonito... yo ya ni pienso ni me acuerdo del pasado, pero, la verdad... es que da igual... y en cuanto a la ayuda... sólo pasa en películas, por algo son películas... la gente sólo ve lo que quieren ver...

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Necesito un abrazo

De siempre el ser humano ha tenido sus metas, sus sueños, algunos ambiciosos, otros más modestos... Y no todos se cumplían, algunos ni siquiera conseguía colocarse en el camino, y unos pocos, lo lograban.

Yo tengo sueños, como todos, unas metas, algunas ambiciosas y otras no. Y con orgullo puedo decir, que de mis mayores ambiciones, hacia ellos me voy. Pero hay un "pero"...

Y es que parece que soy lo suficientemente inútil como para ser capaz de ir a por grandes sueños, y no conseguir algo tan básico e inmediato como es mi más anhelante sueño ahora mismo; un abrazo.

Si, un abrazo, esa cosa que según científicos, es beneficiosa, reduce estrés, se siente amado y esas cosillas. Y esas cosillas son precisamente lo que quiero.

Tengo gente, tengo amigos, pero no los tengo cerca, tan poca distancia nos separa y sin embargo no los tengo cerca. Y el efecto de los últimos abrazos estirados durante algunos meses ya se me agotó, ya no los tengo casi ni en el recuerdo.

Cientos de personas pasan alrededor mío, y a mi lado se paran decenas de ellas, absortas en sus quehaceres y su vida, y yo con las ganas de pedir un abrazo, como quien pide un boli o la hora.

Me siento solo y sin cariño, y no hago más que pensar en lo mucho que me gustaría un simple abrazo, algo que la gente considera muy básico y muy fácil de conseguir, algo que a la gente le cuesta pensar que pudiera ser objeto de deseo como puede ser un ascenso o encontrar a tu media naranja.

Y una noche más, pierdo el sueño, tratando de no pensar en el momento mágico que se siente durante un abrazo, ese momento de cariño y de apoyo, ese momento en el que te quedarías eternamente...

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Dibujo III

Más dibujos, como la mayoría, incompletos... Y de la misma forma que los dibujé por no tener palabras, sigo sin tener palabras para ellos.




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Dibujo II

Es fácil dibujar el terror, el miedo, la oscuridad... Pero para la felicidad, el amor,la luz... es simplemente imposible, nunca lo logras del todo.

Imagina...
       lo más bello de lo que sientes
       estar flotando
       el cariño que sientes
       las personas que amas


La palabra es la imagen
La imagen es el recuerdo
El recuerdo da la vida....
      .... o la quita...

Don't allow the sorrow in your mind or your heart...
Remember always that the life is a present and you must love it and don't allow the world hurt your most apreciate possesion.
I have seen my brother, in ashed on the ground, and maybe in a new life, and I'm here yet because I promised myself I will NEVER, NEVER, allow the pain in my heart...
Life isn't pain, sorrow...
Life is love, is...

PD:(sorry for the bad english, i don't want to correct the things i wrote)



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Dibujos I

Unas pocas imágenes de cuando en vez de escribir, prefería dibujar algo, sin tener claro que dibujar y sin ponerle empeño en hacerlo bien (aparte de que el dibujo no es lo mío).

La única imagen que puede merecer un poco de explicación es la primera; El juramento. Un dibujo hecho para recordar el juramento que me había hecho hacía mucho y que mantuve intacto durante mucho tiempo a pesar de lo restrictivo que era.

Tan solo era un juramento de silencio, como humano que soy, me quedaba pillado por alguien o directamente terminaba por enamorarme, pero no quise permitirme que NUNCA nadie supiera nada de esos sentimientos, estuvieran bien o mal.





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Pelea a la fuerza

La batalla no siempre es la guerra, y eso lo sabían pueblos que nos sorprendieron como los galos contra el César, los judíos contra los nazis, los débiles pueblos de Escocia contra el rey Eduardo... Su carácter luchador y su resistencia son admirables aunque los llamemos suicidas.

No siempre se necesita armas y bombas para ver estos casos, en cada persona, durante toda su vida, libra una guerra,con, a veces, treguas. Un autor dijo una vez, que era feliz, porque nada en la vida le fué fácil. Y ahora, yo le doy la razón...

Con unos inicios de vida felices, tranquilos y fáciles, nada sabía hasta que lo más crudo de la guerra se libró en mi a muy temprana edad (demasiado). No sabía lo que ocurría, qué era eso, cómo actuar... Y asalto tras asalto, abrían enormes brechas en la muralla que levanté alrededor mío como defensa, y asalto tras asalto, reparaba con desesperación las brechas desde donde escapaba mi vida, brechas que se volvían a abrir incluso por sí solas.

Pasaba el tiempo y pasaban las batallas, mi coraza era cada vez más dura y los ataques no hacían tanto daño, pero las grietas seguían, no era capaz de cerrarlas, no podía pedir ayuda de ningún tipo, me asediaban y yo me debilitaba cada vez más... La guerra parecía muy próxima a su fin y la balanza se inclinaba claramente hacia el enemigo...

No sé que ocurrió, pudo ser mi encuentro cara a cara con la muerte que cambió mi mentalidad y me enseñó lo que había, o pudo ser esa luz que brilló momentáneamente en la oscuridad y que ahora persigo. O las dos cosas.

Me costó, pero me cabreé con todo lo que me había pasado, me cabreé contra el enemigo al que nada hice, quité casi toda mi coraza y me lancé a ciegas, arremetiendo, jurando que moriría intentando cambiar mi destino, y el enemigo se retiró, apenas encontré resistencia, todo empezaba a cambiar, mi mentalidad cambió, y vi que podía cerrar mis heridas y avanzar, pero todavía encontraba resistencia. Apenas me dí cuenta de que me había hecho fuerte y podía ganar batallas, el enemigo pareció retirarse por completo, dándome un respiro, y yo me quedé muy tranquilo.

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Preguntas que no quiero responder

Si a esto se le llama felicidad, no quiero perderlo, y menos después de un infierno. Es simplemente, tener ganas de hacer cosas, de salir y disfrutar de un paisaje al sol en vez de esconderse entre las sombras, intentando fundirse en ellas y desaparecer para siempre...

La vida es demasiado grande y compleja como para intentar abarcarla en una definición, pero esa definición existe, en mi mente y sin palabras, pero existe, y es algo hermoso, algo imprescindible y lo único que se nos regala. Aquellos que estuvieron a punto de perderlo, sabe de lo que hablo, y entienden también la mayoría de ellos, el significado de la frase "He tenido suerte, nada en la vida me fué fácil"

Con cosas así, entiendes la filosofía del taoísmo, la filosofía de todos aquellos guerreros samuráis, la de los ninjas, el espíritu luchador de cada uno...

Dime tú, ¿crees que alguna vez perdiste la felicidad? ¿Crees que tienes espíritu de lucha para hacer frente a todo? ¿Crees que conoces el significado de la frase, o incluso el significado de la vida?

Yo pude contestar a esas preguntas, y a las tres, es un sí. Perdí la felicidad a los diez años de una manera terrible, desde entonces me obligaron a luchar aunque no quería, en unas circunstancias horrorosas. Después de seis años sufriendo ataques tras ataques, aprendí a luchar, supe lo que significaba y lo que era un espíritu guerrero, y empecé a aprender a luchar, aunque tardé un año o dos más hasta que pude ponerme al nivel y luchar de verdad. Nueve años después, encontré algo de felicidad, y fué sencillamente la respuesta a las dos preguntas de lucha y de vida.

Después de tantos años, descubro todo lo que perdí en la batalla, todo lo que realmente sucedió, y me entran ganas de llorar, cuando recuerdo aquellos momentos en los que suplicaba literalmente unos minutos en los que tuviera al lado alguien con quien estar, ya ni siquiera hablar, ni que fuera siquiera un amigo... aquellos momentos en el que el simple hecho de que me saludaran o me miraran o estuvieran a mi lado unos segundos, cumplieran mis mayores expectativas, tal era mi soledad.

Por fortuna, pude dejar todo eso atrás, aunque esas mismas acciones siguen siendo un tanto escasos y me alegran mucho como de antaño, pues quieras que no, tras ocho años, uno se olvida de sociabilizarse, aparte de no haber aprendido como relacionarse. Me perdí todo contacto social y ya no sé como acercarme a la gente, como mantener una simple relación amistosa, como comportarme ante el contacto físico...

Lo que parecen simples tonterías para el que tuvo vida social. Pero, ¿cuántos casos hay de alguien que se queda solo ocho años? no de simple soledad de no tener amigos pero de seguir interaccionando con la gente, sino del extremo de apenas ver a gente ni hablar, incluso perdiendo la práctica del habla (miedo me dio cuando me dí cuenta de que no podía hablar con normalidad, que me trababa, no me salían las palabras, y asustarme ante el sonido de mi propia voz...) Estoy en una carrera contrarreloj para volver a ser alguien más y no un fantasma...

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Desahogo

Es algo patético lo que hago, más vale que a la rata no se le ocurra pedírmelo y leerlo, no es por nada, pero no me hace ni puñetera gracia que nadie, excepto Eru, lo lea. Me encuentro OTRA VEZ depre, y me parece a mí que durará un par de semanas, los últimos días que tenemos de insti, van a ser, para mí, muy malos, y no digo los peores porque eso fué el año pasado, cuando reñí.

Tengo que aguantar a los demás felices, me recuerda que yo, desde ya hace seis años, ya no soy feliz. Me dejé el corazón en Pais Vasco, y el pueblo en que caí al traslado, fué el peor en el que podía haber caído. El colegio no fué precisamente mejor, todo cambió en mí para peor; me resentí en los estudios, muchísimo. (Y a pesar de todo, 10 y el mejor del cole), yo, tímido y al mismo tiempo extrovertido, callé para no decir nada, me aislé, soporté como pude todo, que encima incluía que en ese pueblo, todos insultaban a los recién llegados.

Un ambiente de puñaladas traseras, totalmente desconocido para mí, hicieron mucha mella (si no me partió en dos ya). Formé un grueso caparazón, y ni miraba al exterior. Me apegé a cinco que se mantenían más juntos y no me insultaban (pero se metían conmigo y se pegaban puñaladas). Las llamé amigas (pero no lo eran) y estuve cuatro años en los que me dominaba la vergüenza, el miedo, el temor, el pánico, la desolación, la soledad...

Un único amigo, Eru, me comprendía y me seguía, y viceversa. Nos sentimos como hermanos, como lo único que tenemos en este mundo, una amistad de leyenda. Aunque problemas externos dificultaban nuestro contacto. Llegué al instituto, me decían que haría muchos amigos (ojalá), las ideas de suicidios (leves) pasaron, el principio de curso mal. Conocí a Lorena y Juana, y una luz salió de entre la oscuridad en la que me encontraba. Me hice amigo de las dos, y me cegé con la esperanza, soportando el par de cosas que me desagradaban. Pero hacia el final de curso (mis notas resentidas por culpa del nivel del colegio) la luz cesó y lo ví todo: pasaban de mí.

Como Lorena y Juana se hicieron antes amigas, en los recreos iban juntas y aunque estaba con ellas, sólo hablaban ellas para ellas, y no me contaban nada, yo iba silencioso, comiendo. A Juana la hice daño (nunca lo hubiera creido, pues no hice nada) y a Lorena, la muy gilipollas, me fastidiaba lo niña que era. Hice algo malo, y esta se pone a llorar porque dice que sus padres la castigarán sin relacionarse conmigo (Pues no lo cuentes!) y encima si lo decía, se lo contarían a mi padre, la cosa se ponía mal. (Menos mal que no se lo contaron).

Me enfadé terriblemente con ellas por eso y más (ejemplo: Lore se lo contó todo a una amiga y su versión era de que yo, intencionadamente, la hice daño y se coloca como la víctima de todo. Que es lo que más me revienta, ¿y el daño que ella me hizo? ¿nadie lo tiene en cuenta?) Todo empezó con el viaje a Salamanca (no tuvo que ver pero le cogí mucha manía).

El verano, que lo veía muy bien y no como los otro cuatro, los pasé sin salir de mi casa, sin hablar con nadie, añorando Pais Vasco, y los contados momentos buenos con Lore. Llorando por lo mal que estaba siendo mi vida, combatiendo las enormes ganas de suicidio con la venganza y más cosas, apoyándome en la música... Así fué aquel verano, el peor de mi vida, aunque sea igual que los otros cuatro. Y pensaba que iba a ser la mejor (como Salamanca).

Este año, 4º de la ESO, entré en una desconocida clase con Lidia, Eva y Lorena. Como Lidia y Eva ya estaban juntas, Lore y yo nos juntamos pese al odio, como defensa frente a la clase. Todavía no he analizado detalladamente este curso, dado vueltas y demás, pero están cumpliendo seis años muy tristes. No he conseguido ningún amigo, mis notas tampoco soy una maravilla, y me torturo viendo a los demás haciendo amigos, riéndo, pasándoselo bién, saliendo por ahí... encima tengo que soportar el hecho de que los demás tienen relaciones, van teniendo los primeros besos, saben que gustan a alguien, tienen novios... yo no gusto a nadie, nadie me ha dicho nunca nada... Yo no puedo lanzarme a nadie porque sé que no tengo ni el 0,000001% de posibilidades.

Y encima Eva, dijo que "Bueno, pero lo tuyo es normal" cuando dije que no gustaba a nadie (Qué se ha creido!?!?) Estoy de uña y carne con Eva, no la aguanto. Lidia pasa de mí, las demás, como que nada.. Estoy completamente solo,a excepción de Eru. No tengo posibilidades de relaciones... Solo me queda ya la opción de dejar pasar el tiempo (aparte de suicidarme de una puta vez) pero en realidad veo desperdiciar el tiempo, (6 años completamente perdidos)

Es decir, en resumen llevo mi vida y todo lo social, fatal (por no mencionar mi familia) estoy completamente solo,aislado, desesperanzado. Espero una auténtico milagro.

Me da ya igual todo, las notas, mi físico, la gente... la vida. Me da igual todo, si tengo oportunidad de ser feliz, lo aprovecharé, aunque ello conlleve un riesgo de muerte elevado (99'9%). De hecho, no me asusta para nada la muerte, por mí, la palmaría. Aunque no pierdo la esperanza de un futuro feliz, que por eso dejo pasar el tiempo, porque tengo que esperar a un determinado momento para poder realizar ese futuro. Y de ahora enadelante, obedeceré a mi instinto, que nunca me falla (al principio de curso, me avisó que las dejara a Lore y Juana, que me harían daño, pero no le hice caso.)

Odio el mundo y la sociedad!!! Lo paso fatal con ellos!!! 



 PD: Es un escrito que escribí para desahogarme, por lo que la ortografía y redacción están descuidados, he mantenido el escrito, separando los párrafos para mejorar la lectura, y los nombres están cambiados para mantener la privacidad de quienes salen mencionados.

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¿Recuerdas...

... lo bien que te lo pasabas en clase los últimos años? No
... los dibujos que les hacías a compañeros y amigos? No
... las salidas y paseos por el pueblo? No
... las fiestas del pueblo? No
... los partidos en el recreo? No
... las excursiones con tus compañeros? No
... la alegría de acabar las clases? No
... el pesar de volver a las clases? No
... las zambullidas en la piscina? No
... el momento de contar lo bien que lo pasaste en el verano? No
... como os burlabais de los profesores? No
... la primera vez con alguien? No
... cuando entrasteis a una disco? No

...
... ...
... ... ...?

¿Porqué no recuerdas? ¿Porqué olvidaste tanto?
...
... ...
... ... ...
... ... ... ...

Porque quiero olvidar, y porque nada de esto me sucedió. No olvidé sin más, simplemente, no hay nada que recordar... Y lo que hay para recordar, quiero olvidar, enterrarlo para siempre...
No salió jamás de mi boca, y no saldrá jamás. ¿Para qué...? Dímelo tú, ¿para qué? En el olvido queda...

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Sin entender

Sin poder quitarme de la cabeza
mil y un minutos de dolor,
vigilando mis pasos,
caminando por el puente de dudas.

Recordando todo lo que ha pasado,
y destrozandome el corazón
porque sé que es por mi culpa,
y que me lo merezco.

Pero a veces me pregunto
porque ocurre esto,
porque miro alrededor
y no parece tener lógica.

Porqué veo culpables a mi alrededor
que no sufren castigo,
sin tener culpa de mi dolor
son también responsables de un daño.

Y solo yo recibo el castigo,
el castigo adicional a mi propia condena,
y la rabia aparece
porque no lo entiendo.

No deseo mal alguno,
no soy quien para juzgar,
si alguien merece el castigo
yo no soy el que decide.

Pero no lo entiendo,
no sé porqué,
¿tanto daño hice?
¿simplemente no se da cuenta?

O soy yo...
¿no me doy cuenta?
Suplico y lloro por alguien
que me abra los ojos

para liberar terrible duda
que me hace más daño todavía,
aún cuando la verdad
puede ser terrible...

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Porqué me dijiste...

Porqué amiga, porque...
te he fallado como amigo
tu enfado es justificado
tienes toda la razón...
te he fallado...
confiaste en mi...
y yo te he fallado...
y a pesar de todo... me dices que no me sienta mal...
que se te pasará...
porqué?
porqué te has preocupado de que no estuviera mal?
porqué dices que se te pasará,
como si fueras a olvidarlo,
como si fueras a perdonarme,
como si fueras a quererme como amigo de nuevo...
porqué...
acaso piensas que me lo merezco?
a pesar de haberte fallado,
a pesar de haberte traicionado,
a pesar de todo el dolor que te hice,
acaso piensas perdonarme?

no estes mal...
se me acabara pasando...

como si sintieras que tienes que perdonarme?
porqué?
gracias...
porqué?

mi corazón desea ese perdón
y se anima ante esa esperanza
que a pesar de todo
puede que no te pierda...
pero porqué?
yo no creo merecerlo...
por lo menos no asi...
no como si nada hubiera pasado...
no como si fuera un simple error perdonable...
gracias?
porqué?
por lo menos te has dado cuenta...
por lo menos?
gracias?
porqué?
me confunde...
gracias...
por haberme dado cuenta?
es que acaso...
podia no haberme dado cuenta?
y me das las gracias por ello?
porqué?

todo el daño que te he hecho
por algo que no debi hacer...
un gran error que cometí...
y todavia...
me dices que no esté mal...
que se te pasará...
y encima...
me agradeces que me diera cuenta?

de verdad crees que lo merezco?
yo lo dudo...
he metido la pata hasta el fondo...
y eres capaz de tranquilizarte...
y extender la mano hacia mi de todas formas...
eso ya si que no me lo merezco...

soy yo quien tiene que darte las gracias...
minimo...
por unas palabras de ánimo...
y por una mirada hacia mi...
cuando no lo merezco...

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Te odio porque...

Te odio porque me hiciste sufrir
te odio porque hiciste sufrir a nuestros amigos
te odio porque no me dirigues la palabra
te odio porque me odias
te odio porque antes eras mi amiga
te odio porque me ayudaste mucho cuando lo necesité
te odio porque sé que estas sufriendo
te odio porque eras como mi hermana
te odio porque sé que no podré olvidarte
te odio porque sé que tú tampoco lo harás
te odio porque me llamaste "traidor"
te odio porque no confiaste en mi
te odio porque extraño cuando estábamos juntos
te odio porque extraño cuando reímos juntos
te odio porque esto me está afectando más de lo que creí
te odio porque te extraño
te odio porque yo ya puse de mi parte y tu no
te odio porque quiero verte
te odio porque a la vez no quiero verte
te odio porque ya estoy harto de estar mal contigo
te odio porque me hace mal
te odio porque a la vez me hace bien
te odio porque estoy confundido
te odio porque sé que eres injusta conmigo
te odio porque sé que soy injusto contigo
te odio porque pensé que siempre íbamos a ser amigos
te odio porque entendí que "siempre" es demasiado tiempo
te odio porque te necesito
te odio porque a la vez no
te odio porque ya no quiero ser tu amigo
te odio porque a la vez si quiero serlo
te odio porque no aguanto el paso del tiempo
te odio porque no me perdonas
te odio porque quiero abrazarte
te odio porque a la vez no quiero abrazarte
te odio porque te enfadaste conmigo
te odio porque no quiero odiarte
te odio porque me preocupo por ti
te odio porque no quiero preocuparme por ti
te odio porque por tí de todo haría
te odio porque odio llorar
te odio porque mis ojos me duelen ya

te odio porque duele

porque solo pienso en ti...

te odio porque te quiero tanto...

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Inicio del viaje

La palabra es la manifestación del pensamiento, y en el pensamiento se ocultan nuestros miedos y deseos. Asi que... intentaré manifestar mis pensamientos a ver si así me aclaro aunque mi mano vaya más despacio que mi mente...

El día marcado quizás sea un gran acontencimiento, el inicio de algo de grandísima importancia. ¿Lo he pensado bien? ¿Estoy seguro? ¿No es precipitado? Tengo miedo, es algo nada frecuente, no conozco a nadie cercano a mi, que haya pasado por algo parecido, y la familia o lo desconoce, o no lo asimila... La verdad, estoy solo, muy solo, un acontencimiento que no dejará a nadie indiferente, que generará tensiones, dudas, miedos, aunque también curiosidad, amistad, compresión... pero en menor medida.

Una vez dé el paso, todo cambiará, y desde hace mucho, le tengo miedo al cambio. Sólo veo ante mí, un camino de piedras que debo seguir con los pies descalzos, y apenas un cuchillo para defenderme de los atacantes más expertos y preparados que yo.

Veo una larga lucha, en el que no conoceré ni a amigos ni a enemigos. Los dejo a todos atrás, me dolerá en el alma despedirme otra vez de los amigos, de los conocidos, todas aquellas personas maravillosas que he conocido.

Y me alegraré de despedirme de los enemigos. Las lágrimas quieren aglorar mientras en la puerta miro atrás, y veo a mis amigos y conocidos, sonrientes, desconocedores de mi camino, y se me rompe el corazón cuando me despido y deseando que cuando vuelva a cruzar la puerta para volver, esas personas tengan una sonrisa para mí y vuelvan a ser mis amigos...

Tengo miedo de cruzar la puerta, porque estoy solo en esta dura lucha, sin saber apenas de qué va, y porque nada será igual a partir de ese momento.

Creo que no tengo miedo a equivocarme, aunque tengo dudas ahora sobre si saldrá bien. Creo que tengo miedo a quedarme solo, y que la lucha sea demasiado para mí. No tengo a mi familia, incluso algunos miembros pelearán contra mí.

Tengo a un amigo, que me apoya, pero no puede estar conmigo. Y el resto de mis amigos, desconocen mi camino, no conozco su reacción, y por ser nuevos, no sé si sentiré su apoyo si me lo dan.

Pero a lo que sobre todo tengo miedo, es a que la lucha no sea encarnizada ni en solitario, sino a que sea como la guerra que todavía libro. Si fuera así, no podría continuar, si uno es mucho, dos es superior a mis fuerzas... Y si peleo solo... no sobreviviré.

Espero que no haya puertas cerradas que no pueda abrir o que no tenga ventanas para colarse, espero que ir como voy, no me cierre las puertas o me aten y me metan en la cárcel. Espero, de todo corazón, que todo vaya, como mínimo, avanzando, y que sea desde ese momento, cuando cruze la puerta, e inicie mi viaje.

Un largo viaje a mi subcociente, un viaje que tiene como meta, conseguir la medicina para sanar mi alma y mi corazón. Un viaje, que si fracasa, será un golpe mortal...

Es el viaje definitivo, en ella aprenderé todo lo que olvidé, descubriré los deseos y sueños enterrados y guardados tantos años sin ver la luz. Poco a poco encontraré todo lo que una vez me perteneció. Todo saldrá a la luz, el Señor, el Rey, volverá a nacer con nuevas fuerzas y mayor poder.

EL gran día, aprendí a luchar solo, conseguiré una espada y continuaré mi camino, no dejaré que nada se interponga, por la memoria de mi destruido reino, recuperaré mi antiguo poder...

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El visitante

Para el visitante tan extraño
que con nosotros se encuentra
incluso antes de nuestro primer llanto,

danzando sin parar, con su extravagante forma
en aquel intenso vacio del tiempo y del espacio
en el que lanzamos al mundo nuestra presencia.

En algún lugar, en algún tiempo,
ante la atenta mirada de quien se oculta
damos nuestros pasitos sin miedo.

Unas curiosas miradas surgen
bajo las ramas del azul del cielo
y con criaturas hermosas nos llaman dulcemente.

Esos seres que llamamos seres amados,
cual sanguinarios animales
atacan y nos separan de tan hermoso canto...

Con alegria trazamos nuestra partitura en un papel,
entre melodias, trinos y cantos
buscando aquello que a nuestro corazón sacude.

Y en nuestra búsqueda sin fin
vemos al escondido visitante
ataviado con las prendas que nos hacen huir.

La inocente partitura cae en manos del visitante
que con calma la coge y mira hacia ti,
tomándose su tiempo para leer y releer.

Una voz retumba, de nada sirve huir,
la canción se distorsiona en el horizonte
y en el mundo solo se ve sufrir.

Llega el dolor, la soledad, el miedo,
ahora el camino no es bajar, sino subir,
y levantas la vista para presenciar algo aterrador.

El hermoso canto que recuerdas de infantil
y que nos acompañó toda la vida, a veces más, a veces menos,
no es más que un canto de sirenas del apocalipsis.

De repente, te sientes completamente acorralado,
todo da un vuelco y ya no eres capaz de seguir,
lloras hasta secarte cuando lo intentas todo.

Siempre un paso por delante hacia la vida
y siempre con la zancadilla del tramposo,
lineas rojas como la sangre se dibujan

y el visitante que tanto tiempo esperó,
se acerca más y más para con su trabajo acabar.
Ya no puedes llorar, solo sufres, solo sientes dolor.

Ves como los demás continuan sin ver tu desgracia,
nadie te ayuda y tu gritas y preguntas como,
como pueden seguir y esquivar la acometida.

Duele, duele como nada en el mundo, como la muerte,
el mas absoluto terror se convierte en tu vida,
lloras sin lágrimas, la vida escapa y se esconde.

Duele... no hay palabras, no hay símil para mostrar,
todo se aparta de ti, ya no comes, ya no bebes, ya no ries...
todo en tu memoria se borra, y olvidas todo lo que alegra.

Crees que esta es la vida, abrazas la noche,
abrazas el miedo, y la soledad que te acompañan,
lloras aunque ya no sirve ni para vivo sentirte.

El dolor... destroza... duele...es el puro sufrir...
nada tiene sentido, no sabes para que vives,
hasta el corazón llora y duele cuando late para vivir.

Poco a poco desapareces de la multitud de gente,
el dolor y la soledad te obligan a pensar en morir,
rendirte... porqué vivir donde no ries, no hablas, no sientes.

En el lecho del dolor, piensas si vivir...
mientras ves manar la sangre de tus heridas en fuente,
sufrir...sufrir...dolor...y mas sufrir...

Me cansé del dolor y di paso al odio,
odié todo, el mundo, la gente, vivir...
y con ganas de pelea y muerte, di un paso.

No sabia nada, hasta lo que fue conocido dejó de serlo para mi,
al principio pensé que hacia el tonto,
pero no habia otro camino e insistí.

Visitante... ¿que ocurre? estas ahi parado...
¿acaso dejas de perseguirme al fin?
un paso, tras otro, y no vi que atravesé algo...

Mi melodia desaparece junto con mi ignorancia,
el sol aparece, y se va el dolor y parte del miedo...
con miedo de que sean falsas ilusiones, echo una carrera,

alargo la mano para agarrarme y no soltarme al fuerte viento
y dándose la vuelta, aparecen unos ojos de pura belleza,
y noto como me agarra a su vez. Sin apenas saberlo,

el corazón empieza a latir, en busca de vida,
mas manos se acercan y me van agarrando, sin daño,
y sufro una explosion, todo se convierte en una prueba.

Una prueba en el que descubro la manera de ser,
aprendiendo de nuevo a estar con los demás,
a moverme por el mundo y los sentimientos que olvidé.

Con timidez, se asoma una cara
y disfruta de la compañia, del amor y del bello paisaje
con mucho colorido, personajes y paz.

Miro atrás, buscando al visitante
y allí le veo, con una extraña sonrisa,
las cosas no han acabado, y el lo sabe.

Pero lo que yo se, es que ya llegó mi fin,
quiero hacer muchas cosas, quiero convertirme en un ser,
pero yo ya acabe con mi vida, con ese final feliz

la muerte puede alcanzarme cuando quiera
a los 90 años, a los dos meses... o a la hora...
yo ya puedo morir en paz... no le tengo miedo al visitante...

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